Lentes inteligentes usadas para filmar a mujeres sin consentimiento, y ahora también para extorsionarlas
Un reporte de la BBC documenta el caso de una mujer filmada en secreto en Londres con smart glasses. El hombre exigió dinero para bajar el video. La policía dice no tener información suficiente para investigar.
Una mujer que prefirió no ser identificada fue filmada en secreto mientras hacía compras en Londres. El hombre que la grabó usaba lentes inteligentes, subió el video a redes sociales donde acumuló decenas de miles de vistas, y luego le pidió dinero para retirarlo, alegando que la eliminación era un "servicio de pago." La policía fue contactada y dijo no tener suficiente información para abrir una investigación. El caso fue reportado por Gizmodo basándose en una investigación de la BBC.
El video fue eventualmente retirado de TikTok después de que la plataforma lo removió por violar sus normas de acoso e intimidación, y la cuenta del hombre fue baneada. El material fue, sin embargo, reposteado en otra red social. La mujer, identificada solo como Alice en la cobertura de Tech Digest, expresó al respecto: "Él todavía tiene el archivo. Me siento completamente impotente."
El hombre detrás del video maneja múltiples cuentas en TikTok e Instagram. La BBC lo contactó y negó haber intentado extorsionar a nadie. Dijo que el cobro era un malentendido relacionado con servicios de edición, aunque la mujer afirmó haber pedido únicamente que el video fuera eliminado. La profesora Clare McGlynn de la Universidad de Durham señaló al medio que aunque esto no califica como "chantaje estándar" bajo la ley, negarse a retirar un video a menos que alguien pague constituye una amenaza clara.
Este caso no es el primero ni el más grave. Una investigación previa de la BBC publicada en enero de 2026 documentó docenas de influencers masculinos que usaban lentes Ray-Ban Meta para filmar a mujeres sin su conocimiento y subir el material como contenido de "consejos de citas", según documentó Herald Times. Una de las afectadas, Dilara, de 21 años, fue filmada durante su hora de almuerzo en Londres. El video llegó a 1.3 millones de vistas en TikTok e incluía su número de teléfono, lo que desató una avalancha de mensajes y llamadas de acoso. Otra mujer, Kim, de 56 años, fue grabada en una playa en West Sussex: los videos sumaron 6.9 millones de vistas.
El patrón que emerge en todos estos casos tiene un denominador en común: ninguna de las mujeres vio ninguna señal de advertencia. Las Ray-Ban Meta tienen una luz LED que se activa al grabar. La BBC encontró videos que demuestran cómo esa luz puede ser cubierta o desactivada. Meta, por su parte, vendió más de siete millones de pares de sus lentes inteligentes en 2025, según declaró Mark Zuckerberg a inversionistas en enero de 2026, con ventas que se triplicaron respecto al año anterior.
Los problemas de privacidad con estas lentes no se limitan al uso externo. En febrero de 2026, periódicos suecos reportaron que trabajadores de un subcontratista de Meta en Kenia estaban revisando grabaciones de usuarios de las lentes inteligentes que incluían material íntimo, como personas en el baño o desvistiéndose, como parte del proceso de etiquetado de datos para entrenar modelos de IA, según reportó Futurism. Meta fue acusada de tomar represalias contra la empresa cuyos trabajadores denunciaron el problema.
El problema estructural que señalan estos casos es simple: grabar con un teléfono en la cara de alguien es visible. Grabar con lentes que parecen normales, no. Un smartphone se saca, se orienta y su uso es perceptible. Las lentes inteligentes descansan en la cara durante toda la conversación. Eso convierte cada interacción social en una potencial sesión de captura de datos, sin que la otra persona lo sepa ni pueda hacer nada al respecto en el momento.
En el Reino Unido no existe una ley específica que prohíba filmar a alguien en espacios públicos sin consentimiento. Grupos de activistas como la coalición End Violence Against Women piden a plataformas como TikTok medidas preventivas más agresivas, y a Ofcom que convierta en código obligatorio sus guías sobre violencia contra las mujeres. La representante del gobierno citada por la BBC calificó la filmación y difusión sin consentimiento de "repugnante" y señaló que se están implementando nuevas estrategias para combatir el abuso habilitado por tecnología.
La pregunta que ningún fabricante de lentes inteligentes ha respondido de forma convincente es cómo se previene que una cámara portátil e invisible sea usada para grabar a personas sin su consentimiento. La única respuesta técnica real sería no incluir cámara, lo cual elimina buena parte del producto. Mientras eso no ocurra, la brecha entre la tecnología y las protecciones legales seguirá siendo un espacio donde prospera este tipo de conducta.