Anthropic firma con SpaceX el acceso a Colossus 1 y duplica los límites de Claude Code
El acuerdo le da a Anthropic 300 megavatios de capacidad nueva y más de 220,000 GPUs de NVIDIA, justo cuando sus suscriptores llevaban semanas topándose con límites de uso.
El miércoles 6 de mayo, desde el escenario de su conferencia para desarrolladores Code with Claude en San Francisco, el CEO de Anthropic Dario Amodei anunció un acuerdo con SpaceX para usar la totalidad de la capacidad de cómputo del centro de datos Colossus 1, ubicado en Memphis, Tennessee. La noticia llegó junto con un ajuste inmediato en los límites de uso para suscriptores de los planes Pro y Max, según publicó la empresa en su blog oficial.
Los cambios concretos para esos suscriptores son tres: se duplica la ventana de cinco horas de Claude Code, se elimina la reducción de límites en horas pico, y se incrementan los límites de la API para el modelo Claude Opus. Quienes pagaban por Pro o Max y se quedaban sin capacidad durante la jornada laboral desde hace semanas saben exactamente de qué estamos hablando.
El acuerdo le da a Anthropic acceso a más de 300 megavatios de capacidad de cómputo nueva, según confirmó la compañía. SpaceX, por su parte, detalló en su comunicado que Colossus 1 concentra más de 220,000 GPUs de NVIDIA, con despliegues de chips H100, H200 y aceleradores GB200 de próxima generación. La instalación estará disponible para Anthropic dentro del mes, según reportó Al Jazeera.
El mes pasado, Anthropic había reconocido que la demanda sobre Claude estaba generando "tensión inevitable" en su infraestructura, afectando la fiabilidad del servicio durante horas pico. El acuerdo con SpaceX se suma a una racha de compromisos de cómputo que la empresa ha firmado en semanas recientes: un acuerdo de hasta 5 gigavatios con Amazon, otro de 5 GW con Google y Broadcom, una asociación estratégica con Microsoft y NVIDIA por 30,000 millones de dólares en capacidad de Azure, y una inversión de 50,000 millones en infraestructura americana a través de Fluidstack, de acuerdo con el comunicado oficial de Anthropic.
Dentro del acuerdo hay una línea que vale la pena detenerse a leer: Anthropic también "expresó interés" en colaborar con SpaceX para desarrollar múltiples gigavatios de capacidad de cómputo orbital. La razón detrás de explorar centros de datos en el espacio, según el argumento de la industria, es que el cómputo necesario para entrenar y operar los modelos de próxima generación está superando lo que la tierra, la energía terrestre y los sistemas de enfriamiento pueden ofrecer a tiempo. Si eso se va a materializar o sigue siendo un proyecto ambicioso sobre papel, es otra historia.
El contexto del acuerdo tiene su propia carga. Elon Musk fusionó SpaceX con xAI este año, creando lo que ahora se llama SpaceXAI. Y Musk ha sido, hasta esta semana, uno de los críticos más directos de Anthropic: en febrero escribió en X que la compañía "odia a la civilización occidental" y compartió información falsa sobre las prácticas de la empresa. Según reportó CNBC, Musk también acusó a Anthropic de robar datos a "escala masiva" para entrenar sus modelos.
Entonces, ¿qué cambió? Según el propio Musk en X, pasó tiempo la semana pasada con líderes de Anthropic para entender cómo aseguran que Claude sea bueno para la humanidad, y quedó "impresionado". Agregó que nadie activó su detector de maldad, o al menos esa fue la frase que eligió. Esto ocurrió mientras Musk estaba declarando tres días consecutivos en un tribunal en Oakland, California, en el juicio de su demanda contra OpenAI y Sam Altman, donde lo acusó de traicionar la misión de la organización.
La situación política alrededor de Anthropic tampoco es sencilla. En marzo, el Pentágono declaró a la empresa un riesgo en la cadena de suministro y la bloqueó de contratos con el ejército de Estados Unidos, después de que no llegaran a un acuerdo sobre el uso de sus modelos. Anthropic demandó a la administración Trump para revertir esa decisión y el litigio sigue activo. Mientras tanto, el Departamento de Defensa ha adoptado el modelo Grok de xAI, ahora parte de SpaceX, junto con herramientas de otras compañías de IA. El timing del acuerdo con SpaceX no es exactamente neutral.
Hay un detalle del centro de datos que no suele aparecer en los comunicados de prensa: Colossus 1 en Memphis ha estado rodeado de protestas por contaminación del aire. Para operar la instalación, xAI instaló decenas de turbinas de gas natural, argumentando que eran de uso temporal y que no requerían permisos federales. Las comunidades cercanas y activistas documentaron el deterioro en la calidad del aire de la zona. Ahora Anthropic, empresa que construyó buena parte de su identidad sobre la seguridad y la responsabilidad en IA, está arrendando esa misma infraestructura.
Por lo demás, el contexto del evento donde se anunció el acuerdo dice mucho sobre la dirección de Anthropic. Code with Claude es su conferencia para desarrolladores, que este año se expande a tres ciudades: San Francisco el 6 de mayo, Londres el 19 y Tokio el 10 de junio. El volumen de llamadas a la API creció 17 veces año con año, según compartió la empresa en el evento, de acuerdo con la cobertura de Ars Technica. La narrativa del día fue clara: no hay modelo nuevo, pero hay más capacidad y menos restricciones. Después de semanas de suscriptores pagados topándose con límites en horas hábiles, el mensaje es, al menos, oportuno.
Lo que queda por ver es si la capacidad adicional de Colossus 1 resiste la demanda real cuando los límites se dupliquen, y cuánto dura la amistad entre Musk y Amodei cuando el siguiente ciclo de noticias llegue. La IA tiene memoria larga, pero las alianzas de conveniencia en Silicon Valley, no siempre.