Meta, TikTok, Snap y YouTube pagan $27M por adicción a redes sociales en escuelas
Las cuatro plataformas acordaron el pago para resolver la demanda del distrito escolar de Breathitt County, Kentucky, que las acusaba de crear productos adictivos dirigidos a menores.
El distrito escolar de Breathitt County, en Kentucky, presentó una demanda que fue seleccionada como caso de prueba entre más de 1,300 presentadas en todo Estados Unidos. El argumento central: Meta, TikTok, Snap y YouTube diseñaron productos tan adictivos como el tabaco, y los dirigieron deliberadamente a menores. Esta semana, las cuatro empresas acordaron pagar $27 millones para cerrar el caso antes de llegar a juicio.
Meta cargará con la parte más pesada: $9 millones. TikTok y Snap pondrán $8 millones cada una. YouTube contribuirá con algo más de $2 millones. El acuerdo llegó con la audiencia programada para el 12 de junio, a días de que arrancara el que habría sido el primer juicio real sobre adicción a redes sociales protagonizado por un distrito escolar estadounidense.
La cifra es considerablemente menor a los $60 millones que el distrito originalmente reclamaba para financiar programas de salud mental. O al menos esa es la distancia entre lo que pedían y lo que obtuvieron.
Más allá del dinero, todas las empresas se comprometieron a implementar salvaguardas más robustas para usuarios jóvenes. YouTube además ofreció programas de capacitación para maestros sobre uso educativo de la plataforma. Si eso resulta en cambios sustanciales o en una actualización de términos de servicio que nadie va a leer, es otro tema.
El acuerdo no cierra el panorama general. Las demandas contra estas compañías, presentadas por cientos de distritos escolares en todo el país, podrían costarles en total hasta $400 mil millones si los casos siguen adelante. Breathitt County era el bellwether, el caso que iba a marcar la cancha para los demás. Al llegar a un acuerdo antes del juicio, las empresas evitaron que se estableciera un precedente judicial directo sobre su responsabilidad.
Las demandas alegan que los productos de estas plataformas causan depresión, ansiedad, trastornos alimentarios y conductas suicidas en usuarios jóvenes. Son acusaciones graves, respaldadas por investigaciones internas filtradas en el caso de Meta, y que la industria ha negado o minimizado durante años bajo el argumento de que la causalidad es difícil de probar.
Con el acuerdo de Breathitt County, el siguiente juicio real sobre el tema podría celebrarse en febrero de 2027. Para entonces, habrá más casos listos y probablemente más datos acumulados sobre el impacto de estas plataformas en la salud mental adolescente.
De momento, $27 millones es el precio que pusieron Meta, TikTok, Snap y YouTube a no tener que defender en público, bajo juramento y con evidencia exhibida, lo que saben sobre cómo funcionan sus algoritmos con usuarios de 13 años.