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Internet 15 de mayo de 2026

Meta recorta 8,000 empleados mientras la moral interna está en su punto más bajo

Los despidos se suman a 25,000 en cuatro años y llegan mientras la empresa rastrea la actividad de sus trabajadores para entrenar modelos de IA.

Crédito: Imagen: Wired

Meta confirmó planes para recortar aproximadamente el 10 por ciento de su plantilla global, cerca de 8,000 empleados, con el objetivo declarado de operar la compañía de forma más eficiente y compensar otras inversiones en curso. Según Wired, estos despidos se suman a aproximadamente 25,000 posiciones eliminadas por la empresa durante los últimos cuatro años. La nota oficial habla de eficiencia. Adentro, el panorama es considerablemente más oscuro.

Wired consultó a 16 empleados actuales y anteriores de múltiples departamentos y roles, y el diagnóstico que emerge es uniforme: moral históricamente baja, desconexión de la misión de la empresa y un miedo persistente a ser el siguiente en la lista de despidos. "Todo el mundo está infeliz. Las únicas personas que no lo están son, literalmente, los ejecutivos", dijo un empleado que trabaja en Instagram según Wired.

Una de las principales fuentes de tensión es la decisión de Meta de instalar software corporativo en las computadoras de empleados para rastrear su actividad y usar esos datos para entrenar modelos de inteligencia artificial. Según los 16 empleados consultados por Wired, esta medida profundizó la sensación de que el trabajo cotidiano de los trabajadores estadounidenses está siendo usado para construir los sistemas que eventualmente los reemplazarán. No es una percepción abstracta: es el ciclo explícito que la empresa está ejecutando en tiempo real.

Las brechas salariales también se están ampliando. De acuerdo con el reporte de Wired, cambios de rol obligatorios han afectado a cientos de ingenieros de alto nivel, y solo los empleados con los paquetes de compensación más altos vinculados al desarrollo central de IA parecen estar relativamente protegidos del malestar general. El resto navega en incertidumbre sin un horizonte claro.

La situación llegó al punto en que trabajadores en el Reino Unido iniciaron el proceso de registrar firmas para formar un sindicato, argumentando que el liderazgo está escalando comportamientos crueles y cortos de vista. No es el tipo de frase que suele aparecer en comunicados corporativos de empresas con capitalización de mercado en los trillones de dólares.

El contexto financiero hace el contraste más pronunciado. Meta reporta ingresos récord y crecimiento de doble dígito. Al mismo tiempo, ejecutivos de alto nivel están programados para recibir compensaciones de decenas de millones de dólares durante 2025. Y 8,000 empleados esperan enterarse si tienen trabajo el próximo trimestre. "Que lo hagan ya, por favor", expresó otro empleado sobre los despidos inminentes según Wired. Es el tipo de comentario que surge cuando la incertidumbre se vuelve más agotadora que la noticia misma.

Meta ha atravesado múltiples rondas de despidos desde 2022, cuando Mark Zuckerberg anunció el primero de una serie de recortes que bautizó internamente como el año de la eficiencia. Esa eficiencia produjo márgenes operativos sólidos y convenció a inversores de que la empresa estaba bien administrada. Lo que no produjo fue estabilidad interna ni confianza duradera entre los empleados que sobrevivieron cada ronda.

La obsesión de Meta con la inteligencia artificial, y específicamente con construir modelos generativos competitivos con OpenAI y Google, está consumiendo capital humano y financiero en proporciones que la empresa misma está ajustando en tiempo real. Los 8,000 despidos anunciados son parte visible de ese ajuste. Lo que no aparece en los comunicados es el costo de operar con una fuerza laboral que, según los testimonios recogidos por Wired, ya no cree en lo que está construyendo.

El patrón no es exclusivo de Meta. En las grandes empresas tecnológicas, los últimos años han mostrado una dinámica recurrente: anuncios de inversiones masivas en IA, seguidos de recortes en otras áreas para financiarlas, con compensaciones ejecutivas que siguen creciendo independientemente de la dirección del empleo total. Meta es simplemente el ejemplo más documentado esta semana.

Lo que el reporte de Wired expone no es solo el estado de ánimo de una empresa. Es la lógica de un sector que encontró en la IA el argumento perfecto para justificar cualquier reestructuración: la tecnología requiere inversión masiva, la inversión requiere eficiencia, la eficiencia requiere recortes. El ciclo es autojustificante y los empleados están adentro de él sin que nadie les haya pedido permiso.

¿Puede Meta mantener su ritmo de innovación en IA mientras una proporción significativa de su fuerza laboral describe el ambiente interno como históricamente depresivo? La pregunta no tiene una respuesta corporativa satisfactoria.

Fuentes Wired