sinlatencia
registro diario del mundo computado
AI 27 de mayo de 2026

Detectores de IA señalan que partes de la encíclica del Papa León XIV fueron escritas por una máquina

Análisis independientes con la herramienta Pangram encontraron entre 46% y 62% de texto generado por IA en la Magnifica Humanitas, el primer documento papal dedicado a la inteligencia artificial.

Crédito: Getty Images

La primera encíclica del Papa León XIV tiene 40.000 palabras, aborda la relación entre la humanidad y la inteligencia artificial, y aparentemente fue escrita, al menos en parte, por una IA.

Eso es lo que sugieren análisis independientes publicados esta semana. Linch Zhang, un investigador que publicó sus hallazgos en LessWrong, corrió secciones de la Magnifica Humanitas por Pangram, uno de los detectores de texto generado por IA más respetados entre investigadores del campo. Los resultados mostraron que ciertos párrafos contienen entre 40% y 100% de texto que el sistema clasifica como generado por máquina.

The Verge procesó aproximadamente 2.000 palabras del documento con la misma herramienta y obtuvo una estimación de 46% de contenido generado por IA. Un análisis separado encontró que el 62% del primer capítulo fue marcado como texto de origen no humano.

No todas las secciones del documento muestran los mismos resultados. Algunas porciones del texto registran como "esencialmente 0% IA", lo que sugiere que la encíclica mezcla redacción humana con pasajes generados o editados con asistencia de herramientas como Claude de Anthropic o GPT de OpenAI.

Una de las señales más comentadas por los analistas es el uso frecuente de la palabra "sinceramente" en el texto. En el original en inglés, la palabra "genuinely" aparece con una frecuencia inusual comparada con documentos anteriores del Vaticano. Está identificada como un marcador característico de textos producidos por Claude, el modelo de lenguaje de Anthropic. Cuando Zhang comparó los primeros 20 párrafos de las últimas cuatro encíclicas usando Pangram, los resultados fueron uniformes: 100% de confianza de haber sido escritas por humanos. La Magnifica Humanitas es diferente.

Vale aclarar que la detección de IA dista de ser una ciencia exacta. Los detectores producen falsos positivos, distintas herramientas arrojan resultados distintos sobre el mismo texto, y ningún sistema tiene autoridad definitiva sobre si un párrafo lo escribió una persona o una máquina. Pangram reportó en marzo de 2025 una tasa de falsos positivos estimada en aproximadamente 1 en 10.000, lo que lo convierte en uno de los más confiables del mercado, pero sigue siendo imperfecto. O al menos esa es la métrica que ellos mismos publican.

El Vaticano no emitió ningún comunicado oficial sobre los hallazgos al cierre de esta nota.

Lo que hace que la situación sea peculiar no es simplemente la posibilidad de que un documento institucional haya usado IA. Es el tema específico del documento. La Magnifica Humanitas es precisamente una carta del Papa León XIV sobre la influencia de la inteligencia artificial en la humanidad. Una encíclica no es un comunicado de prensa ni un hilo de redes sociales. Es un documento de peso considerable en la tradición católica: una carta extensa dirigida a la comunidad de la Iglesia que busca impartir enseñanzas sobre los desafíos morales y sociales más urgentes del momento. El tipo de texto que se supone representa la voz más cuidadosa y deliberada de la institución.

Que ese documento, específicamente ese, haya sido redactado con asistencia de IA abre preguntas que no tienen respuesta sencilla. ¿Qué significa que el texto magisterial de la Iglesia sobre los peligros y posibilidades de la IA haya sido escrito con IA? ¿Es una demostración de uso reflexivo de la tecnología o simplemente la ironía más obvia del año?

Desde una perspectiva pragmática, los equipos que trabajan en el Vaticano producen documentos enormes en múltiples idiomas bajo plazos institucionales que no siempre permiten el lujo de la redacción artesanal. El uso de herramientas de asistencia en la edición de documentos largos es comprensible. Muchas instituciones académicas, jurídicas y gubernamentales ya lo hacen de forma rutinaria y sin anunciarlo.

Desde otra perspectiva, hay algo que incomoda en la idea de que la posición oficial de la Iglesia Católica sobre uno de los cambios tecnológicos más significativos de las últimas décadas haya sido formulada, al menos parcialmente, por uno de los sistemas que el documento intenta evaluar. No es hipocresía exactamente. Pero tampoco es neutral.

La encíclica dedica miles de palabras a explorar cómo la inteligencia artificial afecta la dignidad humana, el trabajo, la comunicación, y la relación entre las personas y la tecnología. Si partes de ese análisis fueron generadas por la misma tecnología que se analiza, la pregunta no es técnica sino filosófica: ¿puede un sistema evaluar con rigor sus propias implicaciones para la humanidad?

Por ahora, los análisis independientes circulan sin confirmación oficial ni desmentido del Vaticano. The Verge documentó los hallazgos con detalle y reproducibilidad. La comunidad de investigación de IA sigue examinando el texto. Y la Magnifica Humanitas sigue siendo el primer gran documento papal dedicado al tema de la inteligencia artificial, guste o no lo que revelan las herramientas de detección.

Si el mensajero fue en parte una máquina, eso al menos lo tendrá que responder una persona.

Fuentes The Verge